Para dueños de gimnasio
El mostrador, los socios y la plata en la misma pantalla.
Recepción cobra y anota, tus profes arman los planes, los socios entran con el QR, y vos abrís el teléfono y sabés cómo viene el mes. Sin el cuaderno, sin la planilla y sin preguntarle a nadie.
La carga de socios la hago yo. Warriors entró a Vyro con 198 socios en un día.

Lo que pasa hoy
Lo caro no es el software. Es lo que se te escapa sin que nadie lo vea.
El socio que dejó de venir hace cinco semanas y nadie lo llamó.
La cuota que venció el martes y se sigue entrenando gratis.
La clase con doce anotados y ocho lugares.
El profe que se fue y se llevó los planes de todos.
Ninguna de esas cuatro cosas se arregla con más ganas. Se arreglan cuando la información está en un lugar que todos miran.
Lo que hace Vyro
Cada uno ve lo que le toca.
Padrón de socios
Alta en dos minutos y el número de socio lo pone el sistema solo, sin repetirse ni saltearse.
Ingreso por QR
El socio pasa el código y queda registrado. Se acabó el cuaderno de la entrada.
Caja del mostrador
Recepción cobra, el pago queda con fecha, turno y quién lo tomó. Al cierre, la caja cuadra sola.
Clases y reservas
Cupos, turnos fijos y paquetes de clases. Si se llena, se llena: no hay doce anotados para ocho lugares.
Cuotas, recargos y descuentos
Precio por actividad, recargo por mora, descuento de hermanos. La deuda se calcula sola.
Radar de socios en riesgo
La lista de los que vienen menos que antes, antes de que se vayan del todo. Llamarlos cuesta cero.
Panel para cada profe
Tus profes arman planes y ven a sus socios, sin ver la plata del gimnasio ni lo que hacen sus compañeros.
Más de un dueño
Si el gimnasio es de dos o tres, cada uno entra con su cuenta y ve todo. Al fundador no lo puede sacar nadie.
Puntos y premios
El socio suma puntos por venir y los canjea. Los premios los ponés vos.
Así se ve por dentro
Esto no es un dibujo: es Vyro andando.
Las capturas son de un gimnasio de demostración con 220 socios, seis profes y ocho meses de movimiento. Los nombres son inventados; las pantallas, no.
El padrón
Quién está al día y quién no, de un vistazo
Cada socio con su número, su sede, su profe y el estado de la cuota. El que debe aparece en rojo y con los días de mora. El buscador entiende nombre, DNI, mail o número de socio.

Clases y reservas
La semana entera, con los cupos a la vista
Cada clase con su horario, su profe y cuántos lugares quedan. Arriba, el dato que importa: cuántos de los lugares de la semana están tomados.

El radar
Los que se están yendo, antes de que se vayan
La lista de los socios que vienen menos que antes. Todavía pagan, pero el mes que viene no pagan más. Llamarlos cuesta cero y es la diferencia entre perderlos y no.

Cómo se entra
Tus socios ya cargados el primer día.
Lo que frena a un gimnasio no es el precio: es imaginarse cargando doscientas fichas a mano. Eso no lo hacés vos. Me pasás lo que tengas —planilla, el sistema viejo, el cuaderno— y te los cargo yo.
- Warriors entró con 198 socios sincronizados en un día
- Ian Williams migró sus 50 alumnos desde otra plataforma, con su historial
- CGC Solar cobra por actividad, con recargos y descuento entre hermanos
- Los que ya no vienen quedan marcados, no se pierden
Las tres preguntas que siempre me hacen
- ¿Mis socios tienen que instalar algo?
- Pueden. Si no quieren, entran igual desde el navegador o directamente con el QR del mostrador. Nadie queda afuera por no instalar una app.
- ¿Y si mi recepcionista no es muy de la tecnología?
- La pantalla del mostrador tiene tres cosas: buscar al socio, cobrar y dar el alta. Está hecha para usarse con gente esperando adelante.
- ¿Los profes ven la plata?
- No. El profe ve a sus socios y sus planes. La caja, las comisiones y los informes los ve solo el dueño.